3ºAE3 Materiales sobre Vanguardia y su relación en particular con la Literatura

El Cubismo Literario

El Cubismo literario nace del Cubismo pictórico, y así se llama por simple fraternidad de los artistas de uno y otro bando; y también porque hay muchos puntos de semejanza en sus doctrinas de abstracción o evasión artística. Apollinaire, Cendrars, Max Jacobs, corifeos de la pintura cubista, fueron hermanos en inquietudes artísticas de Picasso, Juan Gris y Delauny. Esto explica en parte, que la poesía cubista, abandonando los elementos musicales tan caros al simbolismo, se haga poesía puramente visual.

En el poema cubista, no es la realidad externa la que se plasma, sino su poliédrica y acelerada proyección en nuestro espíritu, con todas las predilecciones y deformaciones que le impone la originalidad de nuestro modo de captarla. La imagen cubista no es simple como la de una flor en un espejo, sino intrincada y polifásica como un mosaico.

El poema cubista es una yuxtaposición instantánea de imágenes autónomas, desligadas. Se recrea en lo visual y desprecia lo auditivo. No hay anécdota, ni argumento, ni historia.

Cada verso o doble verso es una célula independiente, pero confederada con las otras para dar un poema que tiene por centro unificador al poeta mismo.

El poema cubista atrae a un solo plano, simultáneamente, los elementos de la realidad que la imaginación, como un imán central, congrega en un punto de convergencia, que es la mente del poeta. Pero su enfoque, las fracciones de realidad que la inspiran, no están en el pasado, sino en el presente, en la vida y no en el sueño; en la vida moderna con su afiebrada velocidad y dinamismo.

En general se alude, a un importante sector de la poesía francesa, cuyo punto inicial podría situarse en 1896 y que hacia 1917, confluye con el Dadaísmo. La amistad, a menudo íntima, y la mutua colaboración entre los pintores de este movimiento (Picasso – Bracque ) y los poetas a que se extiende esta denominación, a la vez que un ideal estético común, son razones más que suficientes para justificarla.

La figura principal de este movimiento es sin duda el poeta Guillaume Apollinaire, quien en 1913 junto con su libro “Alcoholes”, publicó un importante manifiesto donde se encuentran las siguientes exhortaciones: “Palabras en libertad”; “invención de palabras”; “destrucción”; “supresión del color poético, de la copia en arte, de la sintaxis, de la puntuación, de la armonía tipográfica, de los tiempos y personas de los verbos, de la forma teatral, del sublime artista, del verso y de la estrofa, de la intriga en los relatos, de la tristeza”.

Apollinaire busca recomponer la realidad mezclando imágenes y conceptos al azar. Una de sus aportaciones fue el Caligrama.

Apollinaire de alguna manera fue también quien introdujo el Surrealismo, y de hecho pasa por ser el primero que utilizó ese término. Su reputación se basa sobre todo en sus dos volúmenes de poesía, Alcoholes (1913), considerada su obra maestra, y Caligramas (1918). Un caligrama se puede definir como un objeto simultáneamente lingüístico e icónico. No hay que considerarlo como un texto de lectura por la ausencia de puntuación y las experimentaciones formales de su tipografía, sino como un signo para identificar.

Ejemplo de poesía cubista

EL VIENTO NOCTURNO

Ah las cimas de los pinos crujen y entrechocan

y se escucha el lamento del vendaval

y en el cercano río con voces victoriosas

los elfos tocan trompas de ráfagas o ríen

Atís Atís Atís bello y desgualichado

en tu nombre los elfos han burlado en la noche

porque el viento gótico bate uno de tus pinos en la noche

el bosque huye a lo lejos como una armada antigua

cuyas lanzas oh pino se agitan en la lucha

las aldeas oscuras ahora meditan

como las vírgenes los viejos y los poetas

y no despertarán al paso de ningún viandante

ni al caer el halcón sobre blancas palomas.

…………………………………………………………………………

Carácter del Dadaísmo

El Dadaísmo se puede considerar  como el primer movimiento artístico que se basa en el desarrollo de lo ilógico, de lo absurdo. Su vigencia fue corta, pero ayudó a arraigar una serie de actitudes y reflexiones que luego se plasmarán en el Surrealismo. El artista Dadá es productor de arte pero, asimismo,  actitud humana. Tzara decía que el Dadá era “una fórmula de vida”.

Sus principales rasgos pueden ser estos:

– Dadá es el punto final de una evolución en el arte

No se trata de seguir desarrollando nuevas propuestas a partir de lo anterior, sino conciencia del fin del camino y actitud de “saltar la tapia” hacia algo nuevo, de ahí su profundo rechazo incluso de las vanguardias previas (Futurismo, Cubismo).

– Idea del primitivismo, de la creación espontánea de la obra de arte.

El vitalismo dadaísta pasa por la reivindicación del nihilismo, de la duda sistemática: “Todo es Dadá – Desconfiad de Dadá”. El artista Dadá opta por la locura, la burla, el humor, el exhibicionismo, incluso el terrorismo cultural como juego. Oposición a las clásicas nociones de gusto y producción artística.

– Integración del artista en el mundo circundante

Para ello expondrán frecuentemente sus ideas a través de manifiestos y revistas, subrayando los aspectos de denuncia de la guerra, del capitalismo, de las ideas burguesas, de todo lo que para ellos es un mundo caduco.

– Importancia del lenguaje en la experiencia colectiva del creador.

El lenguaje como fuerza natural del hombre, el lenguaje como arma de provocación. Desde esa perspectiva la poesía no puede existir para el placer sino para la provocación y la agresión. La técnica de Tzara plasmada en su texto Para hacer un poema dadaísta es bien ilustrativa de esa actitud

Para hacer un poema dadaísta

“Tome un periódico.
Tome unas tijeras.
Escoja en el periódico un artículo de la longitud que cuenta darle a su poema.
Recorte el artículo.
Recorte en seguida con cuidado cada una de las palabras que forman el artículo y métalas en una bolsa.
Agítela suavemente.
Ahora saque cada recorte uno tras otro.
Copie concienzudamente
en el orden en que hayan salido de la bolsa.
El poema se parecerá a usted.
Y es usted un escritor infinitamente original y de una sensibilidad hechizante, aunque incomprendida del vulgo.”
Tristan TZARA

Un ejemplo:

cuando los perros atraviesan el aire en un diamante como las ideas y el apéndice de la meninge señala la hora de despertar programa (el título es mío) premios son ayer conviniendo en seguida cuadros / apreciar el sueño época de los ojos / pomposamente que recitar el evangelio género se oscurece / grupo el apoteosis imaginar dice él fatalidad poder de los colores / talló perchas alelado la realidad un encanto / espectador todos al esfuerzo de la ya no es 10 a 12 / durante divagación caracoleos desciende presión / volver de locos uno tras otro sillas sobre un monstruosa aplastando el escenario / celebrar pero sus 160 adeptos en paso en los puestos en mi nacarado / fastuoso de tierra plátanos sostuvo esclarecerse / júbilo demandar reunidos casi / de ha la uno tanto que le invocaba de las visiones / de los canta ésta ríe / sale situación desaparece describe aquella 25 danza salve / disimulé todo de no es fue / magnífica la ascensión tiene la banda mejor luz cuya suntuosidad escena me music-hall / reaparece siguiendo instante se agitar vivir / negocios que no prestaba / manera palabras vienen esa gente

Fragmentos de un manifiestos DADA

Tristan TZARA

XIII
DADA es un microbio virgen
Dadá está contra la carestía de la vida
Dadá
sociedad anónima para la explotación de las ideas
Dadá tiene 391 actitudes y colores diferentes según el sexo del presidente
Se transforma -afirma- dice al mismo tiempo lo contrario -sin importancia- grita -pesca con caña.
Dadá es el camaleón del cambio rápido e interesado.
Dadá está en contra del futuro. Dadá está muerto. Dadá es idiota. Viva Dadá. Dadá no es una escuela literaria, aúlla.


XIV

Maquillar la vida en el binóculo -frazada de caricias- panoplia para mariposas, –
he ahí la vida de las camareras de la vida.
Acostarse en una navaja de afeitar y sobre pulgas en celo – viajar en barómetro – mear como un cartucho – cometer errores, ser idiotas, ducharse con minutos santos – ser golpeados, ser siempre el último – gritar lo contrario de lo que dice el otro – ser la sala de redacción y de baños de dios que cada día se da un baño en nosotros en compañía del pocero, –
he ahí la vida de las camareras de los dadaístas.
Ser inteligente – respetar a todo el mundo – morir en el campo de honor- suscribirse a la Deuda Exterior –  votar por Fulano – el respeto por la naturaleza y la pintura – aullar en las manifestaciones Dadá, –
he ahí la vida de las camareras de los hombres.

………………………………………………………………………………

Futurismo 

 


Futurismo Literario.

La literatura futurista fue impulsada por el italiano F. Marinetti, quien postuló en su manifiesto de 1909 los principios de este movimiento. Más tarde en 1912, escribió junto a otros escritores (el “Manifiesto Técnico de la literatura futurista”, donde postularía los principios literarios de la vanguardia. En éste se recogen doce puntos fundamentales que debía perseguir la literatura futurista. Respecto a la sintaxis, se optó por la palabra libre de nexos y puntuaciones; los verbos en infinitivo, el predominio de la imagen y la sustitución de la puntuación por signos musicales y matemáticos
1.- Es necesario destruir la sintaxis, disponiendo los sustantivos al azar.
2.- Se debe usar el verbo en infinitivo para que se adapte al sustantivo y no lo someta al yo del escritor que observa o imagina. (Continuidad de la vida)
3.- Se debe prohibir el adjetivo para que el sustantivo desnudo conserve su esencia. Porque provoca una pausa, la meditación, lo que provoca una parada en el dinamismo
4.- Se debe abolir el adverbio, por la misma razón que el adjetivo, no se quiere condicionar ni alterar al verbo.
5.- Todo sustantivo debe tener su doble, es decir el sustantivo debe ir seguido, de otro sustantivo al que está ligado por analogía para el autor. Ejemplo: hombre-torpedero, mujer-golfo, multitud-resaca, plaza-embudo, puerta-grifo. Por lo tanto hay que suprimir el como, el cual, el así, el parecido a. Mejor aún, hay que fundir directamente el objeto con la imagen que evoca, dando la imagen abreviada mediante una sola palabra esencial.
6.- Eliminar la puntuación. En la continuidad variada de un estilo vivo que se crea por si mismo sin las pausas absurdas de las comas y los puntos. Para acentuar ciertos movimientos e indicar sus direcciones se emplearán signos matemáticos: + – x = ( ) y signos musicales.
7.- Busca remplazar las imágenes-cliché, y sustituir las analogías más simples y comunes por aquellas que mantienen un vínculo más profundo y a la vez lejano. Quiere que haya “graduaciones de analogías cada vez más amplias”. Por ejemplo algunos compararían un foxterrier con una cría pura sangre, otros lo compararían con una máquina Morse, él lo compara con el agua hirviendo. Hay allí una gradación de analogías cada vez más amplias y relaciones cada vez más profundas y sólidas, aunque muy distantes.
8.- No existen categorías de imágenes (nobles o groseras, elegantes o vulgares, excéntricas o naturales) La intuición que las percibe no tiene preferencias ni prejuicios. El estilo analógico es, por lo tanto, el dueño absoluto de toda la materia y de su
intensa vida.
9.- Para representar los movimientos sucesivos de un objeto es necesario ofrecer una cadena de las analogías.
10.- Teniendo en cuenta que toda clase de orden es “fatalmente un producto de la inteligencia cauta y reservada”, es necesario orquestar las imágenes disponiéndolas según un máximo de desorden.
11.- Destruir en la literatura el “yo”, es decir, poder ver las cosas fuera de la mente del hombre, buscar las sensaciones de la materia, su propia lírica. Marinetti dice que la psicología del hombre está agotada, por no explorar tres aspectos hasta ahora inexplorados por la literatura;
EL RUIDO (manifestación del dinamismo de los objetos);
EL PESO (facultad de vuelo de los objetos);
El OLOR (facultad de esparcimiento de los objetos).

Por lo tanto en literatura, el futurismo, alienta a no respetar la métrica. Asimismo, intenta sustituir los nexos por notaciones algebraicas y buscar un léxico radicalmente hecho de tecnicismos y barbarismos, plagado de infinitivos, exclamaciones e interjecciones que denotan energía y libertad.

Además la literatura futurista se caracteriza por una exaltación sin límites del maquinismo y de la civilización industrial.
Los escritos futuristas promueven el deseo de expansión nacional, la “guerra, como única higiene del mundo” (como la única forma de reconstruir la faz del mundo), junto con el militarismo y el patriotismo. También la caracterizaron la desaparición de las instituciones, el rechazo a lo relativo a la historia y todo aquello que estuviera relacionado con el pasado. Desprecian a la mujer, o sea defienden a la misoginia
En definitiva, estos manifiestos no hacen sino aproximar al futurismo los todavía embrionarios movimientos pre fascistas, llegando incluso a darse el caso de ser detenidos algunos futuristas, como Marinetti o Balla, junto a Benito Mussolini, en el transcurso de las manifestaciones a favor de la participación de Italia en la guerra.

……………………………………………………………………………………….

El Surrealismo


El Surrealismo fue el movimiento literario y artístico más importante de entreguerras, pero sus intenciones no se limitaron al arte. Su finalidad era transformar la vida a través de la liberación de la mente del hombre de todas las restricciones tradicionales que la esclavizan. La religión, la moralidad, la familia y la patria se convierten así en instituciones a revisar. El movimiento surrealista se inició de manera oficial en París en 1924 con la publicación del Primer Manifiesto, escrito por André Breton. Sin embargo, durante los tres años anteriores se puede considerar que estaba gestándose, pues el foco dadaísta parisino lo configuraron los mismos miembros que, más tarde, se adscribirían a los surrealistas.

El Surrealismo adoptó formas muy diversas; en un primer momento fue la causa un proyecto esencialmente literario, sin embargo en la segunda mitad de los años veinte se fue adaptando rápidamente a las artes visuales (la pintura, la escultura, la fotografía, el cine).
Según la definición otorgada por André Breton el Surrealismo es un “automatismo psíquico puro por el cual se propone expresar, sea verbalmente, sea por escrito, sea de cualquier otra manera, el funcionamiento real del pensamiento”. Se trata pues de un verdadero “dictado del pensamiento”, compuesto “en ausencia de todo control efectuado por la razón, fuera de cualquier preocupación estética y moral”.

La inspiración básica de Breton procedía de las teorías de Sigmund Freud. El descubrimiento freudiano de los procesos inconscientes que comandan la vida anímica inicia a fines del siglo XIX un nuevo paradigma que rompe con la cosmovisión en boga en esta época del hombre como dueño de la razón. Para Freud existen en nuestra experiencia cotidiana ciertos actos aparentemente inintencionados cuyo origen resulta desconocido para la conciencia. De esto se desprende que los contenidos de conciencia o las conductas observadas resultan insuficientes a la hora de aclarar el comportamiento humano en toda su extensión. No es por azar que la idea de un sujeto que no es amo, al menos totalmente, de sus acciones y pensamientos fue resistida por muchos sectores en una época en la cual el valor de la razón era preponderante. Tanto las ideas freudianas sobre lo inconsciente como depositario del conocimiento más profundo del ser humano, como la posibilidad de acceder a él a través de técnicas como la asociación libre o la interpretación de los sueños, constituirán la base teórica del movimiento surrealista.

Las obras más importantes de Freud como “La interpretación de los sueños” y “Psicopatología de la vida cotidiana” comienzan a publicarse en Francia recién a partir de los años 20, sin embargo Breton ya había tenido ocasión de experimentar ambas técnicas derivadas de las investigaciones freudianas cuando trabajaba de auxiliar en un hospital, durante la Primera Guerra Mundial. Breton visitó a Sigmund Freud en 1921 quien, al parecer no se mostró impresionado por la obra de los artistas surrealistas, con excepción de la pintura de Salvador Dalí, que lo visitó en Londres durante la Segunda Guerra Mundial.

Desde cualquier punto de vista, el Surrealismo siempre intentó ser una revolución, que apelando al poder de lo inconsciente, se valió de la irracionalidad, de la vida onírica e incluso de la locura para entrever qué pueden deparar los territorios inexplorados del espíritu humano. De hecho, la palabra “surrealista”, tomada de la obra de Guillaume Apollinaire “Las tetas de Tiresias” – subtitulada como un drama surrealista en 1917-, significa por encima del realismo.

Las técnicas surrealistas

El cadáver exquisito

Si bien tomó elementos del Cubismo y el Dadaísmo, el movimiento surrealista buscó la innovación recurriendo a nuevos materiales y, muy especialmente, a técnicas nunca antes empleadas. La técnica más conocida y practicada dentro del grupo fue la del cadáver exquisito que, de manera análoga al automatismo, intentaba reducir al mínimo la intervención posible de la voluntad consciente del autor. El cadáver exquisito (cadavre exquis, en francés) fue una técnica usada por los surrealistas en 1925 y consistía en una creación colectiva que se va continuando sin que los autores conozcan la obra del autor anterior. Los surrealistas escribían o dibujaban en un papel, lo doblaban – de manera que quedase oculto lo escrito – para que el siguiente autor continuara la obra. Al desplegar la hoja se obtenía un montaje de imágenes inconexas que formaban una nueva imagen.

La idea procedía del poeta Isidore Ducasse, autodenominado Conde de Lautréamont quien en sus “Cantos de Maldoror” (siglo XIX) había definido la belleza como el encuentro fortuito en una mesa de disección de una máquina de coser y un paraguas. Venerados por los surrealistas, sus Cantos de Maldoror convierten a Ducasse en una figura de culto de la vanguardia parisina que considera su obra como una fuerza liberadora de la imaginación. Con su escepticismo radical, Lautréamont se rebela contra el Dios del Antiguo Testamento y se destaca por su extraordinaria inventiva y por la originalidad de su estilo, así como por su horror ante la falta de humanidad del hombre para sus semejantes.

André Masson reanudó el automatismo de la escritura e intentó reflejarlo en sus dibujos, luego en sus telas a la arena y al pegamento (Batalla de los peces, 1926, Museo Nacional de Arte moderno, París). Estas experiencias fueron practicadas también por Max Ernst en sus encolados y en sus frottages (reunidas en la recopilación Historias naturales, publicado en 1926), y también por Miró en sus telas de los años veinte (La siesta, 1925, Museo Nacional de Arte Moderno).

Historia de los cadáveres exquisitos

El “cadavre exquis” era un antiguo juego de salón que adoptaron los surrealistas. Era un juego colectivo en el que alguien anotaba una frase en un papel, ocultando después casi toda la frase para que el siguiente participante continúe la historia.

Al parecer el nombre nació del primer cadáver jugado por los surrealistas, que empezaba: “Le cadavre exquis boira le vin nouveau…” (El cadáver exquisito beberá vino joven…”).

A los surrealistas y dadaístas les gustaban los experimentos con el inconsciente, como los de la escritura automática, así que consideraron, en palabras de Nicolás Calas, que en el juego del cadáver exquisito se revelaba “la realidad inconsciente de la personalidad colectiva”.

Max Ernst denominó al cadáver exquisito “contagio mental”. En cualquier caso, se cumplía así el mandato surrealista que decía: “la poesía debe ser hecha por todos y no por uno”, que es ahora, con ciertas variantes una de las ideas dominantes del mundo cibernético, interactivo y web.

  • El cadáver exquisito es una creación grupal –entendiendo como grupo a dos o más personas-.
  • El cadáver exquisito debe realizarse como acto lúdico, sin presiones de estilo ni de coherencia de significado. Es más: su voluntad puede ser paradójica, es decir, excluir los significados.
  • En el cadáver exquisito, lo accidental, lo aleatorio y lo intuitivo desempeñan un papel importante.
  • El cadáver exquisito debe mantener, en lo posible, carácter de experimento de principio a fin.
  • En el cadáver exquisito debe suprimirse en lo posible el ego (nombre verdadero) de sus autores, entendiéndose la obra como creación de grupo.
  • El cadáver exquisito se sustenta en el ensamblaje azaroso de elementos.
  • El cadáver exquisito puede jugarse durante tiempo indefinido, pero de forma más o menos continua. Los participantes deciden en común cuál es el destino final de la obra y la conveniencia de su término.
  • El cadáver exquisito expresa el espíritu de un momento de forma artística.
  • El cadáver exquisito es un híbrido.
  • Originalmente, la intención del cadáver exquisito era provocativa, como la mayor parte de las anti creaciones surrealistas. Tristan Tzara ‘mejoró’ la propuesta inicial del juego haciendo de él un híbrido con sus panfletos de cortar y pegar (periódicos, tijeras, azar y cola de pegar). En su opinión, en el momento en que el cadáver exquisito dejase de ser divertido para convertirse en literatura convencional, había que abandonar su práctica. ‘Uno cree poder explicar racionalmente, mediante el pensamiento, lo que escribe. Pero es muy relativo. (..) La dialéctica es una máquina divertida que nos conduce de una manera banal a las opiniones que hubiéramos tenido de todas maneras. (..) Estoy contra los sistemas; el más aceptable de los sistemas es no tener por principio ninguno’.
  • El cadáver exquisito debería construirse desde un sentido de pasión y brevedad.
  • El cadáver exquisito debería verse libre de preocupaciones estéticas, formales y morales (escribirse, dibujarse, pintarse expresando lo que primero nos pase por la cabeza) ‘Escribid rápidamente, sin tema preconcebido, lo bastante rápido para no sentir la tentación de releeros…la frase vendrá por sí sola, sólo pide que se la deje exteriorizarse’ (Breton)
  • Breton afirmaba que en esta clase de escritura, la espera y la disponibilidad son cruciales: uno ha de prestar atención, ser paciente hasta entrar ‘en trance’ con objetos, símbolos y climas que precipiten la creación. Todo lo realmente digno de ser expresado es generalmente fortuito, hallazgo.
  • Un cadáver exquisito es una máquina de hallazgos compartidos, una llave para abrir los imaginarios.

http://www.psikeba.com.ar/

Escritura automática

La escritura automática es el proceso o resultado de la escritura que no proviene de los pensamientos conscientes de quien escribe. Es una forma de hacer que aflore el subconsciente. Consiste en situar el lápiz sobre el papel y empezar a escribir, dejando fluir los pensamientos sin ninguna coerción moral, social ni de ningún tipo. En ocasiones se realiza en estado de trance, aunque no es necesario que sea así.

Su propósito es vencer la censura que se ejerce sobre el inconsciente, merced a unos actos creativos no programados y sin sentido inmediato para la consciencia, que escapan a la voluntad del autor. Entonces compone directamente el inconsciente, liberado de la censura.

Desde el punto de vista literario, se trata de un método defendido y usado principalmente por André Breton y los surrealistas, en la primera mitad del siglo XX, considerando que de esa forma el yo del poeta se manifiesta libre de cualquier represión y dejando crecer el poder creador del hombre fuera de cualquier influjo castrante.

……………………………………………..

Ultraísmo.

El objetivo primordial de esta corriente era la modernidad, previa la liquidación del modernismo decadente. Rasgos característicos: riqueza de imágenes y metáforas sorprendentes, sentido lúdico de la creación estética, un profundo lirismo, agudeza conceptual y sentido del humor.

El Ultraísmo LiterarioEl Ultraísmo tiene varios aspectos en común con el Creacionismo y, desde luego, contó con una gran aceptación entre las minorías literarias: participan en su gestación personas como Cansinos-Asséns, Eugenio Montes, Isaac del Vando, Adriano del Valle, Rafael Lasso de la Vega y Jorge Luis Borges, en aquel momento presente en España. Asimismo serán numerosas las revistas que difunden sus principios poéticos: Grecia, Cervantes, Ultra, Plural, Alfar, etc. Precisamente en la revista  Grecia apareció el primer manifiesto en 1919, donde ya se vislumbraban las relaciones de esta tendencia con el futurismo italiano y el dadaísmo. Su corta vida no impidió que se exportara a Hispanoamérica, donde tuvo una buena acogida por el ya citado Borges, además de González Lanuza, Piñero y Ortelli, entre otros. En cuanto al término Ultraísmo, Guillermo de Torre apunta a su autoría y al papel de Cansinos-Asséns.Es una corriente literaria española e hispanoamericana de vanguardia, desarrollada entre 1918 (fecha del primer manifiesto) y 1922, año en que deja de publicarse la revista ULTRA. El neologismo con que se reconoce este movimiento (del latino ultra: más allá), puesto en circulación por G. de Torre, fue tomado por R. Cansinos-Assens para titular el mencionado manifiesto de 1918 en el que se esbozan los objetivos de su grupo:

“Proclamamos la necesidad de un ultraísmo, (…) nuestra literatura debe renovarse, debe lograr su ultra, como hoy pretende lograrlo nuestro pensamiento científico y político. Nuestro lema será ultra, y en nuestro credo cabrán todas las tendencias sin distinción. Más tarde estas tendencias lograrán su núcleo y su definición. Por el momento creemos suficiente lanzar este grito de renovación y anunciar la publicación de una revista que llevará este título: Ultra, y en la que sólo lo nuevo hallará acogida”. (G. de Torre, 1974)

En este manifiesto se enuncia el propósito fundamental del grupo: crear un arte nuevo que supla la última evolución literaria: el novecentismo, lo cual implica el abandono de las técnicas de expresión poéticas del modernismo decadente y la apertura a los movimientos de vanguardia europeos. Los iniciadores de esta corriente, aparte de Cansinos-Assens, son G. de Torre (el gran teórico y estudioso de los movimientos vanguardistas) y G. de Diego, entre los españoles, y Jorge Luis Borges y E. González Lanuza, entre los hispanoamericanos.

El ultraísmo surge en un contexto europeo de renovación artística y literaria que es seguida en España con gran interés gracias a la información de ciertas revistas, entre las que destaca Prometeo (1908-1910), dirigida por R. Gómez de la Serna. En esta revista se publican los manifiestos futuristas de Marinetti, traducciones de los poetas ultrasimbólicos SaintPol Roux, T Klingsor, Paul Fort, etc., y proclamas del mismo Gómez de la Serna en contra de los convencionalismos estéticos y sociales y a favor de las nuevas tendencias, en un tono que preanuncia los manifiestos dadaístas y ultraístas. Ramón G. de la Serna comparte el objetivo renovador de este movimiento y colabora con sus greguerías y artículos en revistas ultraístas como Grecia, Ultra y Tableros. Y, sobre todo, se adelantan en su obra algunos rasgos característicos de la futura poesía de ultraísmo: riqueza de imágenes y metáforas sorprendentes, sentido lúdico de la creación estética, un profundo lirismo, agudeza conceptual y sentido del humor. La greguería prefigura un nuevo modelo de escritura, cuyo influjo se advierte en algunos poemas ultraístas de G. Diego, E. Montes, P. Garfias y J. Rivas Panedas.

Entre las influencias ejercidas sobre esta corriente de vanguardia, hay que citar la de V. Huidobro, el poeta creacionista chileno, que en 1918 viene de París a Madrid y entra en contacto con un grupo de poetas a quienes comunica sus ideas e inquietudes estéticas y les facilita información (libros y revistas) sobre las nuevas tendencias y escritores europeos, con quienes les pone en relación.

Sin embargo, el promotor inicial del grupo ultraísta, al menos como inductor de entusiasmos es R. Cansinos-Assens, que hacia 1915 asiste a la tertulia de R. Gómez de la Serna en el Café de Pombo y más tarde fundará su propia tertulia en El Colonial. A ella asisten P. Garfias, J. Rivas Panedas, C.A. Comet, etc., firmantes del citado manifiesto de 1818. La nueva corriente contará con dos revistas: Grecia (publicada en Sevilla y en la que aparecen traducciones de G. Apollinaire, P. Reverdy, F. T. Marinetti, Tristan Tzara, etc.) y Cervantes, fundada por F. Villaespesa en 1917, y que, al pasar su dirección a Cansinos-Assens, se convertirá en portavoz del Ultraísmo, entre 1919 y 1920. En ella publicará G. de Torre sus primeros estudios sobre las vanguardias europeas y J. L. Borges traducirá a los poetas expresionistas alemanes.

G. de Torre ha dejado, como protagonista y crítico, un precioso estudio sobre los orígenes, objetivos, contenido teórico, innovaciones técnicas y valoración final del Ultraísmo. El objetivo primordial de esta corriente era la modernidad, previa la liquidación del modernismo decadente. Los rasgos más salientes de la nueva estética serían, de acuerdo con las reflexiones de G. de Torre y J. L. Borges, los siguientes:

  • En cuanto a los géneros literarios: predilección por la poesía lírica y predomino del culto a la imagen y la metáfora (reducción de la lírica a su elemento primordial: la metáfora). Una poesía entendida como síntesis y fusión de imágenes y estados anímicos: simultaneísmo, velocidad imaginativa.
  • En el contenido teórico: supresión del elemento sentimental y erótico, del confesionalismo o posibles referencias morales. Preferencia por temas de la vida moderna, tratando de descubrir sus connotaciones líricas. Se trata de vislumbrar el fondo primigenio de las realidades del mundo.
  • En el plano lógico y sintáctico: se suprimen las cadenas de nexos y las fórmulas de equivalencia (como, semejante a), se eliminan los adjetivos, etc., con lo cual se rompe la continuidad del discurso, resaltando las percepciones fragmentarias, con la convicción de que se está potenciando de esta forma la pureza del flujo lírico.
  • En el aspecto formal: supresión de elementos ornamentales; desaparición de la rima y de ciertos valores retóricos y musicales, y atención a los valores visuales y plásticos: los ultraístas relacionan la poesía con la pintura y la arquitectura, se entusiasman con el cubismo; de ahí su interés por imitar gráficamente los objetos sugeridos en el poema por medio de una presentación tipográfica en la que se juegan los espacios en blanco, las alineaciones quebradas, las ondulaciones y círculos y otras figuras geométricas.

El movimiento ultraísta ha dejado una producción literaria, aunque escasa, de considerable valor, en varios libros de los principales creadores: Hélices (1923), de G. de Torre; Imagen (1922), Manual de espumas (1924) y Limbo (1951, con poemas de 1920-21), de G. Diego; El ala del sur (1926), de P. Garfias; Espejos (1921), de J. Chabás; Poemas póstumos (1924), de J. de Ciria y Escalante, etc.

En Latinoamérica, el Ultraísmo cuenta, además de la creación personal de Borges, González Lanuza, O. Girando, etc., con revistas relevantes como Proa, Prisma y Martín  Fierro, en Argentina; La Cruz del Sur y Alfar, en Uruguay; Revista de Avance, en Cuba; Contemporáneos, en México, etc.

A pesar de su corta duración, el ultraísmo cumplió un papel fundamental en la renovación de la poesía española de los años veinte y treinta de nuestro siglo. A su talante iconoclasta se debe la ruptura con las formas del Modernismo decadente y el ímpetu innovador y abierto a las vanguardias europeas: Sirvió para purificar el ambiente literario y dar paso a las novedades vedadas entonces para España: el cubismo, el futurismo, el imaginismo y demás ismos (G. de Torre). Se han apuntado deficiencias: haberse reducido al género lírico y no haber contado con las conquistas formales de la poesía tradicional, al contrario de lo que hicieran los poetas del 27, que supieron aunar revolución y tradición. Sin embargo, en estos mismos poetas es perceptible el influjo del Ultraísmo en el culto de la imagen y la metáfora.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s